En la primera edición sudamericana del Mundial de Rugby en Silla de Ruedas, Estados Unidos cortó una racha de 16 años y venció 57-51 a Australia en la final, disputada en el CT Paralímpico Brasileiro. De las cuatro selecciones americanas en el torneo, Canadá cerró séptima, Colombia décima y Brasil, el anfitrión, undécimo.
El Centro de Treinamento Paralímpico Brasileiro (CTPB), en São Paulo, fue escenario este fin de semana de un hecho inédito para el deporte: por primera vez en sus 31 años de historia, el Campeonato Mundial de Rugby en Silla de Ruedas se disputó en Sudamérica. El título quedó en las Américas, aunque no en el país anfitrión: Estados Unidos venció 57-51 a Australia en la final del domingo 23 de agosto y cortó una sequía mundialista de 16 años, ya que no levantaba esta copa desde 2010.
Organizado por World Wheelchair Rugby (WWR), el Mundial reunió del 17 al 23 de agosto a 12 selecciones y cerca de 140 Para atletas: Alemania, Australia, Brasil, Canadá, Colombia, Dinamarca, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Japón, Nueva Zelanda y Países Bajos. De ese total, cuatro representaron a la región de las Américas: Estados Unidos, que se coronó campeón; Canadá, séptimo; Colombia, décima; y Brasil, el anfitrión, que cerró en la 11ª posición, la misma que había alcanzado en el Mundial de 2022. CAIXA y las Loterías CAIXA fueron las patrocinadoras oficiales de la competencia.
Una final con revancha incluida
El camino al título estuvo lejos de ser lineal. Divididos en dos grupos —el A con Australia, Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda, Países Bajos y Brasil; el B con Japón, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Colombia y Dinamarca—, los norteamericanos habían caído 54-44 ante los australianos en la fase de grupos. En semifinales, sin embargo, Estados Unidos remontó ante Japón, el mismo rival que le había arrebatado el oro en la final paralímpica de París 2024 por 48-41, mientras que Australia goleó 60-44 a Gran Bretaña para meterse en la definición.
La final fue pareja hasta el final: Australia se puso 14-15 abajo en el primer cuarto, llegó al entretiempo 28-29 y resistió hasta el tercer período (38-42), pero Estados Unidos estiró la ventaja en el cierre para sellar el 57-51. Fue revancha directa de la final de 2022 en Dinamarca, que los australianos se habían llevado 58-55. “Es el torneo de rugby en silla de ruedas más grande que tenemos. Los Juegos Paralímpicos son un poco más pequeños, con ocho equipos”, resumió Chuck Aoki, capitán estadounidense y cuatro veces medallista paralímpico.
Del otro lado, el capitán australiano Chris Bond no escatimó elogios: “Nos rotamos los doce jugadores en cada partido, incluida la final. Estados Unidos estuvo increíble, así que felicitaciones para ellos”. En las definiciones por posición, Japón se quedó con el bronce ante Gran Bretaña (54-47), Francia superó a Dinamarca por el quinto puesto (62-55) y Canadá venció a Países Bajos por el séptimo lugar (48-43), completando el podio y las posiciones de mitad de tabla.
Brasil, Canadá y Colombia: el resto de las Américas en São Paulo
Como local, Brasil llegó con la ilusión de mejorar su historia reciente en la modalidad —debutó en un Mundial recién en 2022— y jugó una fase de grupos de máxima exigencia: derrota en el estreno ante Países Bajos (47-49), primera victoria mundialista ante Canadá (49-48), caída ante Australia (32-59) y triunfo sobre Nueva Zelanda (58-44), todo antes de perder con Estados Unidos por apenas un punto (56-57) en los segundos finales, resultado que le cerró la puerta a los cuartos de final.
Ya fuera de la pelea por medallas, cayó ante Colombia en la definición por el noveno puesto (45-52) y cerró la competencia con una nueva victoria sobre Nueva Zelanda (53-37) que le dio el 11° lugar, la misma posición de 2022 pero esta vez con dos triunfos en el casillero en lugar de uno. El capitán Gabriel Feitosa firmó 24 de los 53 puntos brasileños en ese último partido, y Julio Braz sumó otros 21. “Todo sirve de experiencia. Ahora tenemos más jugadores para cuando alguien se lesione, y eso también los jugadores fueron evolucionando durante el campeonato, y eso es lo que importa. Nuestro próximo objetivo es llegar a la final del Parapanamericano 2027 y conseguir la clasificación a Los Ángeles 2028”, cerró Braz. Brasil ocupa hoy el séptimo puesto del ranking mundial de la disciplina.
Canadá, sexto en el ranking antes del torneo, combinó veteranía y recambio: ocho jugadores con experiencia paralímpica —entre ellos Byron Green, con tres Juegos disputados— y cuatro nuevos, incluido Austin MacLellan, el primer jugador de New Brunswick en la selección. “Este equipo tiene hambre. Queremos demostrarle al mundo que podemos competir al más alto nivel”, planteó Matt Debly antes del arranque; el propio Green había anticipado que podían “sorprender a varios equipos con resultados realmente buenos”, algo que se confirmó con el séptimo puesto final. Colombia, por su parte, llegó a São Paulo tras asegurar su cupo directo en una Serie Clasificatoria disputada en Medellín, donde fue subcampeona en una final apretada (43-45), y cerró su primera participación en un Mundial en la 10ª posición, por delante de Alemania y del propio Brasil.
Como dato: el Rugby en Silla de Ruedas ya forma parte del programa de los Juegos Parapanamericanos Lima 2027, con sede en el Polideportivo Luisa Estela Fuentes, en Villa El Salvador. Lo de São Paulo fue, en ese sentido, apenas un primer capítulo: Estados Unidos, Canadá, Colombia y Brasil volverán a cruzarse en Lima antes de que la ruta continental llegue a Los Ángeles 2028.
