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Rodrigo Castro: «Tenemos un sueño y es que Bolivia logre su primera medalla Paralímpica

Con apenas cinco años de historia, el Comité Paralímpico Boliviano se incorporó al Comité Paralímpico de las Américas con un objetivo claro: crecer, formar, competir y abrir camino para sus atletas. En una extensa entrevista con el AmPC, su presidente Rodrigo Castro narra el recorrido, los desafíos y el sueño compartido por toda una comunidad.

Foto: gentileza Copabol.

La historia del Comité Paralímpico Boliviano (Copabol) aún se está escribiendo, pero sus primeros capítulos ya reflejan esfuerzo, convicción y una visión de futuro. Fundado oficialmente el 15 de noviembre de 2019, el Copabol nació gracias al impulso de representantes de las tres principales discapacidades: Patricia Trujillo (física), Germán Espada (visual) y Milka Munguía (auditiva), quienes firmaron el acta fundacional meses antes, el 17 de mayo de ese mismo año.

Rodrigo Castro asumió recientemente la presidencia y, con solo unos meses en el cargo, transmite un entusiasmo contagioso: “Siempre hemos tenido ese interés de querer crecer, de querer mejorar, y recientemente hemos invitado a nuevas federaciones a sumarse. No tenemos tantos años, pero estamos trabajando”.

Una estructura joven con obstáculos de siempre

Los inicios no han sido fáciles. La falta de apoyo económico, la escasa infraestructura deportiva adaptada y la ausencia de políticas públicas sostenidas marcan el día a día. “No hay en Bolivia una sola cancha adecuada para fútbol para ciegos. Tenemos que improvisar”, lamenta Rodrigo.

El trabajo del comité y sus federaciones se sostiene, en gran medida, gracias al voluntariado. “Ni un short o una polera nos dan. Entonces trabajamos con lo que tenemos, con muchas ganas, pero con pocos recursos”, señala. A pesar de ello, las disciplinas siguen en actividad: goalball, atletismo, fútbol 5, natación, judo y básquet sobre silla de ruedas son parte del mapa paralímpico en Bolivia.

El panorama es difícil. “Hay una ley de discapacidad, pero se implementa poco. Nos reunimos con autoridades, pero es todo político. Entran unos, ayudan un poco. Entran otros, no quieren saber nada”, explica. También el sector privado suele cerrar las puertas: “Nos dicen que no generamos, que no vendemos. Pero acá hay gente trabajando con el corazón”.

Foto: gentileza Copabol.

Juventud, sueños y el camino a la internacionalización

Con el inicio del nuevo ciclo paralímpico, la posibilidad de participar en eventos como los Juegos Parapanamericanos Juveniles o los Parasudamericanos representa una gran oportunidad. “Estamos pensando en esos juveniles. Queremos que los chicos mejoren, pero las ganas tienen que ir acompañadas”, reflexiona.

Desde Copabol gestionan apoyos para lograr microciclos de preparación y pasajes. “Acá hay un programa llamado ‘Mi primera medalla olímpica’, pero no hay uno para paralímpicos. Queremos trabajar con el gobierno para cambiar eso”, subraya Rodrigo.

La juventud es una prioridad. “Incentivamos el deporte desde niños, con escuelas deportivas a nivel nacional. Hay chicos con muchísimo futuro, pero se van envejeciendo sin poder salir del país. Ese es nuestro gran sueño: que salgan, que compitan”.

La base técnica y humana, otro desafío

En Bolivia, aún no hay una red profesional especializada en para deporte. “Solo tenemos una persona con experiencia real, nuestra presidenta técnica Elizabeth. Nos basamos en ella para todo lo técnico”, explica. Si bien reciben capacitaciones de organismos internacionales, el trabajo sigue siendo voluntario. “No podemos ofrecer un sueldo a ningún técnico. Algunos vienen, se capacitan, se van. Es difícil”.

La falta de oportunidades no desanima a los atletas. “Lo hacen por ellos, por sus familias, por demostrar que una persona con discapacidad no es un obstáculo. Muchos han pasado por este camino sin lograr nada, no por falta de voluntad, sino por falta de apoyo. Eso nos impulsa”.

Una gestión con corazón y convicción

Rodrigo conoce bien ese camino. “Empecé por urgencia. Nadie quería hacerse cargo de la asociación departamental. Yo tenía 18 años y me aventuré”, recuerda. Desde entonces, fue presidente de la Federación de Ciegos y ahora lidera el Comité Paralímpico. “No hay sueldo en esto. Me motiva que el deporte para personas con discapacidad no es reconocido, y debería serlo”.

Foto: gentileza Copabol.

Agradece especialmente a Patricia Trujillo, a Elizabeth, al único trabajador administrativo del comité –Eric– y al resto del directorio: Germán Espada (1ª vicepresidencia), David Cuellar (2ª vicepresidencia), Karina Flores (tesorería) y la misma Patricia como secretaria general.

“Creemos que nuestra primera medalla va a ser paralímpica”

Rodrigo lo dice sin titubear: “Estamos seguros de que el Comité Paralímpico va a lograr la primera medalla para Bolivia antes que el Comité Olímpico. Con menos recursos, con más trabas, pero con más convicción”. Cree que ese logro, además del orgullo nacional, sería un mensaje claro: que el deporte paralímpico merece visibilidad, inversión y apoyo.

Foto: gentileza Copabol.

El camino no es fácil, pero el rumbo está marcado. “Lo queremos hacer todos los días. Nos motiva ese sueño: sacar jóvenes, que compitan, que participen. Aunque sea por nuestro lado, queremos lograrlo. Sabemos que se puede”.