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Julio César Ávila Sarria: «El Movimiento Paralímpico ha crecido mucho en Las Américas, pero todavía hay mucho por hacer»

El presidente del Comité Paralímpico de las Américas, Julio César Ávila Sarria, repasó la evolución del Movimiento Paralímpico en la región, el rol transformador del deporte y los desafíos pendientes en términos de inclusión, profesionalización y fortalecimiento institucional. “Nos hace falta dejar de ver al atleta con discapacidad solo como Para atleta”, reflexionó en diálogo con el AmPC. La máxima autoridad de la institución abre así el segmento especial «VOCES PARAPANAMERICANAS», donde los protagonistas recorren desde el corazón la historia del Para deporte en América.

“El Movimiento Paralímpico en nuestra región ha venido creciendo, ha venido evolucionando. Estuvo mucho tiempo con sede en Alemania, dentro del Comité Paralímpico Internacional, y eso impidió que se creciera un poco más. Si hubiéramos podido ser independientes antes, hoy tendríamos una estructura más sólida, tanto en lo institucional como en el capital humano”, explica Julio César Ávila.

Para el dirigente colombiano, alcanzar la autonomía en la gestión fue un paso fundamental: “En el momento en que nos separamos del Comité Paralímpico Internacional (IPC), tuvimos una mayor independencia, pudimos tomar decisiones propias y empezamos a generar nuestro propio equipo técnico, nuestra propia capacidad organizativa y de gestión”.

Rol del AmPC en la región

El Comité Paralímpico de las Américas (AmPC), según Ávila, es mucho más que una organización que planifica competencias: “Es el órgano rector de todo el Movimiento Paralímpico de las Américas. Es el que organiza los Juegos Parapanamericanos y los Juegos Juveniles, pero sobre todo es un vehículo para generar espacios de oportunidad”.

Y subraya: “Por medio de estos espacios generamos inclusión social y transformación de la sociedad. Esa es la importancia del Movimiento Paralímpico: va más allá del deporte, llega a las familias, a los gobiernos, a los colegios”.

Foto: gentileza COPAME

Formación y capital humano

Desde la primera edición de los Juegos Parapanamericanos en 1999, se generaron instancias clave para el crecimiento de capacidades dentro de la región: “Eso nos ha permitido formar personas que saben cómo organizar eventos deportivos. Antes muchos de esos roles eran cubiertos por personas de fuera de la región”.

Hoy, señala, ese conocimiento se ha multiplicado: “Ahora hay muchas personas de América que han aprendido haciendo. Que han estado en el área técnica, en el juzgamiento, en la clasificación. Y eso es un capital humano valiosísimo que tenemos que seguir cuidando”.

Deportes emblema y estructuras diversas

Entre los deportes más representativos del Movimiento Paralímpico en América, destaca dos: “Los deportes emblema son la Para natación y el Para atletismo. Ahí están todas las discapacidades representadas: físicas, visuales, intelectuales, baja talla, etc. Son un ejemplo real de integración”.

También remarca que no todos los Comités Nacionales cuentan con las mismas condiciones: “Cada comité ha generado estructura desde sus posibilidades. Algunos han avanzado mucho en temas de clasificación y juzgamiento, otros todavía están empezando. Pero sé del trabajo que se ha hecho, y del compromiso que hay en cada país”.

Un Movimiento más inclusivo

Para Ávila, todavía queda camino por recorrer cuando se piensa en la inclusión de personas con discapacidad más allá del alto rendimiento: “Nos hace falta dejar de ver al atleta con discapacidad solo como Para atleta. Hay personas con discapacidad que no tienen talento deportivo, pero sí profesional: comunicadores, abogados, fisioterapeutas, contadores”.

Y propone: “Ellos también pueden aportar al Movimiento y necesitamos integrarlos. En muchos casos tienen más formación que otros profesionales que hoy están en el sistema”.

Foto: Santiago 2023

Fortalecer lo propio

Si bien existe un debate mundial sobre la integración de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, Ávila es claro en su postura: “Hemos trabajado mucho para posicionar nuestros Juegos. A nivel mundial, los Juegos Paralímpicos son el tercer evento más importante. Integrar pruebas como los 100 metros entre atletas olímpicos y paralímpicos puede parecer una buena idea, pero aún no tenemos la cultura deportiva necesaria para entender y disfrutar esa diversidad en simultáneo”.

Por eso insiste: “Debemos seguir fortaleciendo nuestros eventos por separado, pero integrándonos en otros aspectos del sistema deportivo: desde la gestión, desde el acceso a recursos, desde la visibilidad”.

Disciplina, perseverancia y admiración

Aunque su trayectoria comenzó en el deporte como atleta, Ávila valora especialmente lo que el Movimiento Paralímpico le dejó fuera del campo de juego: “Me enseñaron a no tirar la toalla con el primer problema. A trasladar esa disciplina y ese coraje a mi vida diaria”.

Y concluye con una reflexión sobre la entrega de los y las atletas: “No llegué a ser parte de una selección como atleta, pero sí como dirigente. Y lo que más admiro de ellos es su perseverancia, su capacidad de adaptación, y cómo asumen los desafíos. A las 4 a.m., ya están en la piscina. Yo eso lo intento… pero lo admiro profundamente”.