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El Para deporte empieza en la ciudad

El Para deporte empieza en la ciudad

De Valledupar 2026 a Lima 2027, los gobiernos locales ponen escenarios, recursos y firma. El convenio del AmPC con ACES busca que ese actor clave entre, de una vez, en la agenda de ciudades y municipios de toda la región.

Hay un papel que ningún Para atleta ve, pero sin el que no hay Juegos: la carta de respaldo de la ciudad. En enero de 2024, la Municipalidad Metropolitana de Lima oficializó por escrito su apoyo para ser anfitriona de los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos 2027, y ese respaldo, junto con el del Gobierno nacional, era requisito para postular. Lima terminó ganando la sede con 28 votos.

El gesto resume algo que se repite en nuestra región. El Para deporte no arranca en un podio: arranca en una cancha accesible, en un instituto municipal que financia a un equipo y en una alcaldía que decide si su ciudad quiere ser sede.

Cuando la ciudad juega de local

Valledupar 2026 mostró cómo se ve ese compromiso en la práctica. La Gobernación del Cesar destinó más de 17.000 millones de pesos a adecuaciones técnicas y de accesibilidad en los escenarios, mientras la Alcaldía de Valledupar fue sede principal y la de Agustín Codazzi, subsede de dos disciplinas.

Los II Juegos Parasuramericanos volvieron a disputarse después de 12 años de ausencia, con 12 países sudamericanos en 13 disciplinas. Y el legado llegó a los colegios: nuestro programa Relevo de Titanes recorrió instituciones educativas del Cesar durante los Juegos.

El resultado deportivo también tiene dirección municipal. El Equipo Bogotá ganó 52 medallas en Valledupar (17 de oro, 16 de plata y 19 de bronce), y el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) salió a reconocerlas en un acto oficial. Detrás de cada medalla hay una política pública que sostiene entrenamientos, traslados y espacios todo el año, no solo la semana de competencia.

Un título que mueve presupuestos

Ahí entra ACES. La Asociación de Capitales y Ciudades Mundiales del Deporte, con sede en Bruselas, entrega distinciones como Capital, Ciudad, Municipio, Comunidad y Región Americanos del Deporte. Cali la recibió en 2020 y León en 2023; Chihuahua fue Capital Americana del Deporte 2025 y Guayaquil lo es en 2026.

Esos títulos tienen consecuencias concretas. Carlos Morán, director de Deportes de Guayaquil, explicó que el reconocimiento significa más recursos y que el presupuesto deportivo de 2026 sería casi el doble del de 2025. Las cifras locales hablan de más de 7 millones de dólares en 2025 y cerca de 11 millones en 2026. Si una distinción puede mover el presupuesto de una ciudad, la pregunta cae sola: ¿qué pasa cuando el Para deporte forma parte de esa ecuación?

Esa es la apuesta del convenio marco que el AmPC y ACES firmaron el 18 de septiembre en León, México, de la mano de nuestro presidente Julio César Ávila Sarria y Gian Francesco Lupattelli, presidentes de ACES. El AmPC podrá integrar las comisiones que evalúan candidaturas, acompañar las misiones a las ciudades postulantes y proponer cada año sus propias candidaturas ligadas a juegos paralímpicos en las Américas.

Habrá visitas técnicas conjuntas a territorios que ya usan el deporte paralímpico como motor de cambio, capacitación para equipos municipales y estatales, y una vitrina ante la red de ACES para atraer futuras sedes. Además, ambas instituciones desarrollarán el título de Capital Americana de la Integración y el Voluntariado.

La prueba más cercana se llama Lima

El próximo examen ya tiene fecha en el horizonte. Lima 2027 proyecta recibir a más de 2.200 Para atletas de 34 países elegibles, en 17 deportes y 18 disciplinas, y la Municipalidad Metropolitana de Lima tiene representante en su Comité Organizador. Será otra demostración de lo que pasa cuando una ciudad se alinea con el Movimiento Parapanamericano.

Los Juegos duran unas semanas. Las ciudades se quedan. Y ahí, en el día a día de cada alcaldía, se define cuántos Para atletas llegan a la línea de salida.