Cincuenta y cinco aspirantes viven la etapa decisiva de su formación como oficiales de control de dopaje de los Juegos, con el AmPC presente a través de nuestro Coordinador de Análisis de Riesgo e Inteligencia, Héctor Muñoz.
Detrás de cada control antidopaje hay un oficial que se prepara durante meses, perfecciona sus métodos y trabaja con rigurosidad para llevar adelante un proceso apegado a las normas y a los estándares internacionales.
Ese camino tiene esta semana su etapa decisiva: el 8 y el 9 de octubre, los aspirantes a oficiales de control de dopaje de Lima 2027 cierran su acreditación, en un curso organizado por el Comité Organizador de Lima 2027 y la Organización Nacional Antidopaje del Perú (ONAP).
No parten de cero. De una convocatoria general inicial se fue afinando la selección hasta llegar a 55 participantes, que en los meses previos, recibieron capacitación teórica en línea y completaron prácticas.
Estas jornadas son la prueba operacional: un repaso de todo lo aprendido y la verificación de que los procedimientos se aplican como corresponde. La meta del programa es acreditar al menos a 80 oficiales nacionales para el megaevento más importante de nuestra región.





Dos jornadas para la prueba final
La primera jornada, el 8 de octubre, combina un repaso de los contenidos teóricos con talleres y simulaciones. La segunda, el 9, está dedicada a las evaluaciones teórico-prácticas. El programa incluye:
- Procedimientos de control.
- Recolección y documentación de muestras.
- Cadena de custodia.
- Adaptaciones para menores y para deportistas con discapacidad.
Ese último punto es el que más toca al Para deporte, porque un control exige ajustes cuando la persona evaluada es menor de edad o tiene una discapacidad.
De aquí saldrá el grupo seleccionable: quienes aprueben pasarán a formar parte de los oficiales elegibles para los Juegos, aunque su incorporación definitiva dependerá de validaciones posteriores y de las necesidades del programa. Los resultados de esta primera edición también servirán de guía para la formación y evaluación que vengan.
El reparto de tareas está claro: la ONAP aporta la formación y la evaluación, y el Comité Organizador de Lima 2027 coordina los contenidos y el soporte junto a Panam Sports y el AmPC, para alinear criterios.



¿Quiénes estuvieron y por qué importa?
Junto a Héctor Muñoz, por el AmPC, estuvieron presentes:
- Miguel Ángel Vegas, asesor de la Presidencia del Instituto Peruano del Deporte (IPD).
- Andrés González, director de la Unidad Antidopaje de Panam Sports.
- Víctor Carpio, doctor y director ejecutivo de la Organización Nacional Antidopaje del Perú (ONAP).
- Luisa María Villar Gálvez, presidenta del Comité Paralímpico del Perú.
La lista muestra los niveles que se cruzan en unos Juegos: el gobierno deportivo del país anfitrión, la autoridad antidopaje nacional, la organización regional y los comités paralímpicos.
No es la primera cita antidopaje del AmPC en Lima este año. En agosto, Muñoz junto a Marcelo Patricio, jefe de Antidopaje del AmPC, participaron en las sesiones técnicas del Simposio Regional de las Américas de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).


El momento no es casual. El nuevo Código Mundial Antidopaje entra en vigor el 1 de enero de 2027, casi ocho meses antes de la apertura de los Juegos Parapanamericanos. El AmPC, que firmó el Código hace poco, tiene tres tareas por delante: alinear sus protocolos con los nuevos estándares internacionales, reforzar la coordinación con la AMA y las organizaciones antidopaje de la región, y tener su programa listo antes de esa fecha.
El país anfitrión también se preparó. Desde octubre de 2024, Perú cuenta con la ONAP, una organización con autoridad exclusiva sobre las actividades antidopaje en todo el territorio. Ahora trabaja junto al IPD, Panam Sports y los comités paralímpicos en el camino a Lima 2027.
Para los Para atletas de las Américas, el mensaje es claro: los Juegos del 20 al 29 de agosto de 2027 se construyen también en cursos, mesas técnicas y protocolos que garantizan competencias limpias.
