En 2019, Lima marcó un récord de asistencia y abrió una nueva era para el Para deporte de las Américas. Ocho años después, la capital peruana vuelve a ser sede de los Juegos Parapanamericanos, con un Movimiento que hoy suma 34 países, independencia institucional y una nueva condición como signatario del Código Mundial Antidopaje. Este es el legado que hizo posible Lima 2027.
Han pasado ocho años desde que más de 1.800 Para atletas de 30 países llenaron los escenarios de Lima, ante más de 170.000 espectadores que todavía sostienen el récord de asistencia de unos Juegos Parapanamericanos. Aquella cita de 2019 —clasificatoria directa hacia Tokio 2020— fue apenas el punto de partida del legado que hoy, a las puertas de Lima 2027, cambia el rumbo del Para deporte en Perú y en toda la región.
El Movimiento Parapanamericano que vuelve a la capital peruana ya no es el mismo que llegó en 2019: creció a 34 países miembro, alcanzó su independencia institucional y suma, desde junio de 2026, su condición de signatario del Código Mundial Antidopaje. Como dato, la misma ciudad que hace ocho años recibió al continente en una cita histórica será, en agosto de 2027, escenario del capítulo más grande de esa transformación.
Un Movimiento que creció en escala y alcance
El crecimiento de estos ocho años se nota tanto en las canchas como en la organización. La cantera del Para deporte americano se multiplicó: los Juegos Parapanamericanos Juveniles pasaron de 808 atletas y 19 países en São Paulo 2017 a 902 atletas y 27 países en Chile 2025, con la mayor cantidad de disciplinas en la historia de esa competencia.
En 2025 también se sumó un nuevo espacio de encuentro continental, United For Inclusion en Santo Domingo, con 31 países y 153 representantes debatiendo el desarrollo del Movimiento fuera de la pista.
Esa maduración institucional siguió en 2026: en junio, el AmPC firmó en Nueva York, durante la Conferencia de Estados Parte de la ONU (COSP19), un memorando de entendimiento con la CAF y RIADIS para fortalecer la cooperación regional en derechos y accesibilidad y ese mismo mes obtuvo su condición de signatario del Código Mundial Antidopaje.
Un mes después, Valledupar 2026 —los II Juegos Parasuramericanos, con 1.087 Para atletas, 11 países y más de 1.400 medallas en juego— fue el primer gran evento bajo esa nueva condición de signatario, y dejó algo más que resultados deportivos: el 9 de julio, el AmPC reunió por primera vez en la historia de estos Juegos a los responsables de Comunicación de los Comités Paralímpicos Nacionales, en un desayuno de trabajo pensado para construir justamente la red continental que hoy permite que piezas como esta lleguen a todos los países miembros de nuestra Organización.
Es también el crecimiento que llevó a un Movimiento de 30 países en Lima 2019 a los 34 que lo integran hoy, tras la incorporación de Bolivia en 2025, y a una nueva etapa como organización con independencia institucional propia desde 2023. Como suele repetirse en el propio Movimiento, el legado de unos Juegos no termina en el medallero: también queda en la experiencia, la estructura y la cooperación que se construyen edición tras edición.
Lima 2027: el nuevo modelo del Para deporte de nuestra región
Ese recorrido llega ahora a Lima, que del 20 al 29 de agosto de 2027 será otra vez sede de los Juegos Parapanamericanos, la segunda vez en la historia que la capital peruana recibe esta cita.
El programa confirmado reúne 17 deportes en 18 disciplinas, con el regreso del Voleibol sentado tras su ausencia en Santiago 2023, y una proyección de cerca de 2.200 Para atletas compitiendo en escenarios como VIDENA, el Coliseo Eduardo Dibós, el Complejo Deportivo Villa María del Triunfo y el Polideportivo Luisa Estela Fuentes, entre otras sedes ya confirmadas.
Lima 2027 se presenta además como un «nuevo modelo» para el Movimiento: la primera edición de los Juegos Parapanamericanos organizada de forma completamente independiente, con los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos gestionados bajo un mismo Comité Organizador Local junto a Panam Sports —el paso más reciente de un modelo integrado que arrancó en Río de Janeiro 2007—.
El compromiso institucional del país anfitrión ya se hizo visible el 6 de agosto de 2026, cuando el Gobierno del Perú, Lima 2027, Panam Sports y el AmPC activaron juntos, en la Plaza Mayor de Lima, la cuenta regresiva oficial hacia los Juegos, con la colombiana Karen Palomeque —campeona paralímpica y embajadora del AmPC— llevando esa historia también a colegios y organizaciones de la ciudad.
Para Perú, volver a ser el escenario de este ciclo no es una casualidad: es la confirmación de que el camino abierto en 2019 sigue vivo, y de que un Movimiento que entonces sumaba 30 países hoy convoca a 34 bajo un mismo objetivo continental. Ocho años después, Lima no solo repite como sede: repite como protagonista de una historia que, edición tras edición, sigue transformando al Para deporte de las Américas —y que recién empieza a mostrar hacia dónde puede llegar.
